Un investigador de la UPV/EHU estudia los circuitos electrónicos de recolección de energía ambiental vibratoria

A pesar de generar potencias limitadas, estas energías ofrecen la posibilidad de disponer de sistemas electrónicos autoalimentados de modo indefinido
Sensor

El profesor de la UPV/EHU Javier Ortiz ha estudiado cómo utilizar las energías ambientales de baja potencia (la vibración, por ejemplo) para convertirlas en fuente de alimentación de diversos dispositivos que monitorizan trenes, aviones…, incluso implantes. Según Ortiz, aunque dichas energías generan potencias muy limitadas, pueden llegar a ser muy importantes, ya que ofrecen la posibilidad de disponer de sistemas electrónicos autoalimentados de modo indefinido.
Ortiz, ingeniero y profesor de la UPV/EHU, señala que “la autoalimentación indefinida de dispositivos intenta ser una alternativa para alargar el tiempo de uso de las baterías e, incluso —en algunos casos— sustituirlas. De ahí surge, hace unos 10-12 años, este movimiento, para desarrollar estas tecnologías, que se están aplicando a multitud de dispositivos electrónicos portátiles de bajo consumo, fundamentalmente sensores, incluso a los implantes biológicos. Más recientemente, se está intensificando la investigación para recargar la batería de los smartphones a partir de la misma energía radioeléctrica que emiten los routers wifi próximos”.
Todos esos pequeños dispositivos necesitan alimentación, y cuando es fácil acceder a la batería y sustituirla no hay problema; pero, en muchos casos, eso supone un coste inasumible. Por eso se busca esta alternativa, donde la propia energía ambiental existente puede ser captada, almacenada y utilizada para alimentar dichos dispositivos. Esta investigación se ha efectuado sobre circuitos electrónicos de recolección o adquisición de energía ambiental vibratoria, concretamente, sobre circuitos que utilizan transductores piezoeléctricos sometidos a vibración.

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