Un estudio de la UPV/EHU cuantifica la exposición a radiofrecuencias en población infantil

La revista internacional Environment International ha publicado los resultados de este trabajo en el que también han colaborado el Instituto Biodonostia y entidades internacionales
Radiofrecuencia UPV

El trabajo ha tenido un triple objetivo: por un lado, estudiar la exposición a radiofrecuencias de niños y niñas de 8 años a través de mediciones puntuales y personales; por otro lado, identificar los lugares y fuentes que mayor repercusión tienen en el cómputo global de la exposición; y por último, examinar si las estimaciones obtenidas a través de las mediciones puntuales podrían sustituir a las mediciones personales.
Para poder comparar ambas metodologías, en el trabajo se han realizado mediciones personales y puntuales. “En los últimos años, las mediciones personalizadas han ido en aumento. Este tipo de mediciones ofrecen información personalizada, ya que las personas participantes llevan consigo un aparato para medir la exposición. Suponen un gran esfuerzo en cuanto a dinero y tiempo”, especifica Mara Gallastegi Bilbao, autora del trabajo, que ha realizado su tesis doctoral en la UPV/EHU y actualmente trabaja en el Instituto Biodonostia.
Además, “presentan ciertas desventajas —añade la investigadora— porque el hecho de llevar el aparato a cuestas no permite que las mediciones se realicen debidamente. Como consecuencia del efecto pantalla del propio cuerpo la exposición se ve atenuada, por lo que los valores obtenidos no son totalmente fiables”. Además de eso, “el comportamiento de los y las participantes varía porque se sienten de alguna manera analizados”, relata la investigadora. En cualquier caso, “hemos realizado mediciones personales en una pequeña muestra de 50 niños y niñas durante tres días”, añade.
“Las mediciones puntuales, en cambio, se han realizado en los entornos en los cuales la población infantil pasa la mayor parte de su día a día, es decir, en los hogares, las escuelas y los parques. Teniendo en cuenta el nivel de exposición de esos lugares y el tiempo que pasan en ellos, se han calculado los valores de media ponderada en el tiempo (time weighted average, TWA)”, señala la autora del trabajo. Los promedios ponderados son promedios que otorgan un peso diferente a los valores. “Se ha realizado el estudio de 104 menores a través de un medidor que ofrece el análisis de cada fuente por separado. Este tipo de mediciones no requiere tanto esfuerzo en cuanto a tiempo y no se ven afectadas por el efecto pantalla”, añade.
Según Gallastegi, “es la primera vez que se comparan ambas metodologías, es decir, además de realizar las mediciones puntuales en los lugares que la población infantil pasa más tiempo, también se ha llevado a cabo una serie de mediciones personalizadas en una muestra menor”.

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