Un equipo de la UPV/EHU estudia si el esmalte de uñas distorsiona la lectura del pulsioxímetro

De manera tradicional se ha considerado que el esmalte de uñas puede absorber la luz emitida por los aparatos e interferir en la detección de la hemoglobina oxigenada
Esmalte uñas UPV

Un estudio desarrollado por un equipo multidisciplinar liderado por los investigadores de la UPV/EHU Sendoa Ballesteros e Irrintzi Fernández establece que la alteración producida por la laca de uñas se encuentra en los márgenes de error estándar (± 2%) de los pulsioxímetros.
De manera tradicional se ha considerado que el esmalte de uñas puede absorber la luz emitida por los aparatos, interferir en la detección de la hemoglobina oxigenada e influir en las mediciones que se realizan para conocer la saturación de oxígeno en sangre, uno de los parámetros esenciales en la evaluación clínica de una persona. Con el objetivo de determinar la relevancia de esa influencia en los resultados de una pulsioximetría, Sendoa Ballesteros e Irrintzi Fernández, profesores de Enfermería la UPV/EHU, analizaron los datos de 440 personas que participaron en 12 ensayos clínicos realizados entre enero de 1999 y febrero de 2014 en Estados Unidos, Turquía, Brasil, Tailandia, Italia y Alemania.
En esta revisión realizada por el equipo liderado por Ballesteros y Fernández, se detectó que existen pequeñas diferencias en los resultados entre las personas que llevan las uñas pintadas y las que no; es decir, el color del esmalte influyó en los resultados estadísticos de la medición, pero estas variaciones detectadas fueron siempre inferiores al 2%. Se encuentran, por tanto, en los márgenes de error de los pulsioxímetros empleados y sin relevancia para la práctica clínica. Aunque sí se observó que los colores oscuros (negro, marrón, azul y púrpura) tendían a disminuir la intensidad de la señal y afectar al rendimiento del pulsioxímetro, no se obtuvieron diferencias estadísticas significativas entre los distintos colores del cosmético ni en función de las capas de esmalte aplicadas.

Dejar un comentario